Está situada en la calle Leopoldo Calvo Sotelo, número 16. Su nombre deriva del precio de los pisos, puesto que la vivienda más económica costó en 1957, fecha de su construcción, un millón de las antiguas pesetas. El arquitecto fue Julio Galán que diseñó un edificio entre medianeras sin ningún patio cerrado, con seis pisos y amplias terrazas rematando en pérgolas. El montacargas desembocaba directamente en la cocina en la que cada propietario ejecutó las reformas que quiso.
Solar de Llamaquique en el año 1962. En azul la Casa de los Millonarios, Oviedo.
Ocupa el lugar que en otro tiempo ocupaba el desaparecido mercado del Progreso al que ya le dedicamos una solapa. Este lugar que habitualmente se utilizaba para mercado, hasta la desamortización de 1845, era una zona conocida como Campo de la Lana.
El mercado El Progreso, de Oviedo/Uviéu, obra de Juan Miguel de la Guardia, fue levantado en 1885. Seriamente dañado durante la Guerra Civil, fue finalmente derribado en la década de 1950 y en su solar se erigió el edificio La Jirafa. La fotografía (par estereoscópico, negativo sobre vidrio) fue tomada por el fotógrafo aficionado ovetense Celso Gómez Argüelles (1880-1960), hacia 1933, desde el balcón de su casa. Foto Facebook Museo del Pueblo de Asturias
El 23 de febrero de 1944 el Ayuntamiento de Oviedo convocó un concurso para construir un hotel de lujo en la calle Pelayo, proyecto que venía fraguándose desde 1931. Fue proyectado como el primer rascacielos de Oviedo, diseñado por los arquitectos Fernando Cabanilles, Gabriel de la Torreta y Joaquín Suárez Pérez-Fonseca, como un edificio multiuso: hotel, palacio de congresos, sede de correos y telégrafos y comercio. Los ovetenses le dieron popularmente el nombre de “La Jirafa» que pasó a ser oficial. Fue inaugurado en 1956. En 2005 se realizó una completa rehabilitación dentro del proyecto “Jirafa Élite» adaptándose como apartamentos de lujo y oficinas. Sigue manteniendo el servicio de Correos y Telégrafos. Se dice que tomó ejemplo del Banco de Roma en Milán.
Banco di Roma en Milán.
La Jirafa, Oviedo.
FUENTES: vivirasturias. com patrimonio civil eltesorodeoviedo. es Lavozdeasturias. es Jirafa mercado artesanalyecologico. com
Foto de portada: José Vélez
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
La Sociedad Protectora de La Balesquida organiza, defiende y promociona desde 1930 el tradicional Martes de Campo, la fiesta de los ovetenses.
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Un «icono urbano». Su cristalera curva le da la apariencia de un termómetro, de ahí que se la conozca popularmente con ese nombre. El edificio fue construido por Vidal Sainz Heres entre 1936 y 1942 por encargo de su familia. Está inspirado en el cine Capitol de Madrid.
Planos.
En un principio se acondicionó para alquiler de viviendas, una por planta, en total nueve y rematada en torre. Una puerta giratoria en la parte baja ha desaparecido por las reformas llevadas a cabo en las oficinas del Banco Popular que ocupaba los bajos.
En 2010 terminó con una serie de rehabilitaciones y actualmente está destinada casi exclusivamente a locales de oficina y a un café – restaurante muy frecuentado.
Foto hacia 1930. Calles Fruela con San Francisco. Esquina que ocupa actualmente el edificio conocido popularmente como «el Termómetro» Foto Ramón Álvarez Borbolla
FUENTES: es.wikipedia. org Ubipedia.org vivirasturias. com /patrimonio Foto de portada de Israel Rey, Facebook «Un Oviedo en el pasado».
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Una casa torre, Toreno 5, esquina a Marqués de Pidal, construida en el año1947 y diseñada por el arquitecto Julio Galán Gómez. En este mismo lugar había estado anteriormente el cine Toreno hasta 1936. Consta de 12 pisos, los dos superiores áticos en forma de torre, ático y súper ático. Cada vivienda se dividió en 16 piezas, entre ellas la del servicio, destacando los últimos adelantos en el equipamiento como fregadero de zinc y frigorífico.
Fuente imagen: Ediciones Alarde, fondos Museu del Pueblu. T Oviedo en facebook.
El nombre con el que se la bautizó se debe a una exclamación admirativa que salía de la boca de cuantos la contemplaban por primera vez ¡Coño, que casa!, puesto que el edificio asombraba a ovetenses y foráneos por sus espectaculares dimensiones.
Sin embargo, esta expresión de asombro no es patrimonio sólo de Oviedo. Al empezar en las ciudades españolas a construir en altura a muchos de los edificios se les apodaba de igual forma, ante la novedad que suponía, bien la altura o algún diseño llamativo y novedoso. Si hacemos un recorrido encontramos 11 ciudades en España que cuentan en su haber con edificios o casas ante las cuales los viandantes utilizaron la misma expresión. Una de ellas, la más cercana, León, refiriéndose a la «Casa Arce «
Casa del Coño en la calle Toreno en la actualidad.
FUENTES: Digital de León
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¿Sabías la relación que existe entre el edificio Chile, situado en la confluencia de las calles Mendizábal y Argüelles, con el «Prau Picón” a pesar de la distancia entre ambos?
Siendo muy joven, Manuel Cuesta, dueño del edificio aludido emigró al país andino en 1894 desde Soto de Ribera, su lugar de nacimiento. Allí hizo «la América» regresando con buena fortuna. Dueño y promotor del Monte de San Cipriano, lugar que ocupó el cementerio municipal hasta los años 30 del siglo pasado y que para los ovetenses es más conocido como «Prau Picón». A partir de ahí se desarrolló un barrio residencial como «Colonia Montealegre», urbanización «sencilla y privada» que tuvo como colaborador al arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo residente de este lugar.
EL trazado del edificio Chile también se debe a este arquitecto. Este edificio se edificó en 1932 y destaca la fachada en la que podemos ver alusiones al arte precolombino.
Una de las operaciones inmobiliarias de su tiempo. Este inmueble toma el nombre del primer propietario del edificio, dueño de los terrenos, José Álvarez Santullano, apodado «el Cuitu», que edificó un conjunto de casas situadas cerca de la estación del Norte. Había hecho fortuna en América; posteriormente se arruinó y vendió la propiedad al Banco Herrero, cuyo dueño, Policarpio Herrero era íntimo amigo suyo. El Banco fue propietario del inmueble 85 años.
Casa del «Cuitu» año 1956.Casa del «Cuitu» año 1956.
Pero en torno al nombre del edificio, nos cuenta Juan de Lillo en su «Crónica de un siglo» que se tejió una leyenda. Se decía que un cantante de ópera llamado «Cuitu», asturianizando su nombre, había empleado parte de su fortuna en construir el edificio y posteriormente una repentina ruina le había obligado a venderlo al Banco Herrero.
Estas casas fueron levantadas entre 1913 y 1917 por el maestro de obras Ulpiano Muñoz Zapata. Destaca sobre todo la cantidad de ornamentación que simula motivos mitológicos y la balconada. Hoy día desaparecieron las cúpulas que coronaban los balcones superiores, lo mismo que las terrazas levantadas sobre el nivel de la acera que servía de acceso principal a los portales. Las viviendas tienen una superficie de hasta 250 metros cuadrados.
Las casas no estaban a la altura de la acera, tenían unas terrazas. La foto representa el momento que se quitaron para dejarlas a la altura de la calle. Foto. Adictos a Oviedo Facebook.
Las casas del «Cuitu» fueron construidas con unas cúpulas que se pueden ver arriba, que luego se quitarían. También se pueden ver unas esculturas y que se quitaron y fueron cambiadas por unas columnas. Foto: Enamorados de Oviedo Facebook.
Empezamos el año 2024 con una solapa dedicada a un EDIFICIO CON APELLIDO: CASA BLANCA, al que seguirán otros edificios también conocidos por su «apellido».
Un edificio que sorprendió en la época de su construcción por su altura es la CASA BLANCA construida en el año 1929 y que se convirtió en el primer rascacielos de Oviedo.
Situada en el número 13 de la calle Uría. De estructura apiramidada con 5 pisos y un ático en forma de torre que contribuye a incrementar su altura. Un contraste con los palacetes u «hotelitos» de indianos que no pasaban de una altura de 2 pisos y jardín.
Además de ser el edificio más alto de la calle también llamaba la atención el color de la fachada revestida toda ella de mármol blanco y con grandes ventanales que además de un lujoso adorno hacía publicidad de los mármoles que fabricaba el empresario, dueño del edificio. Por cada planta un piso de grandes dimensiones al estilo de un apartamento francés. De su planta baja desapareció un pórtico que daba acceso al portal.
La construcción se debe al arquitecto Manuel del Busto Delgado, recién llegado de un viaje a Nueva York que dejó en él la impresión causada por los rascacielos neoyorquinos. Es uno de los mejores ejemplos de Art-decó de Oviedo.
Desde tiempos ancestrales existe una bonita costumbre en diferentes países, de regalar juguetes a los niños en determinadas épocas del año que generalmente coinciden con las fechas navideñas. Entre nosotros desde siempre los regalos de Navidad los traen Melchor, Gaspar y Baltasar la noche del 5 al 6 de enero.
Desde la Sociedad Protectora de la Balesquida sabemos que los 3 Reyes Magos estáis próximos a llegar a Oviedo con vuestros cargamentos de regalos para chicos y grandes. La Junta Directiva de la Sociedad Protectora también quiere «escribiros su carta». Pero sin aumentar vuestra carga y por eso nuestra petición no van a ser cosas materiales, os pedimos fuerzas y ayuda para continuar trabajando por Oviedo y sus tradiciones, que aumentemos el número de socios y colaboradores para que esta ancestral tradición de celebrar las fiestas de la Balesquida atraiga a cuantos más balesquidos mejor, para seguir adelante ofreciendo a «los buenos vecinos de Oviedo» unas fiestas de calidad cada vez más concurridas.
Como sois Magos sabéis que también desde nuestra Sociedad Protectora ayudamos en lo posible a paliar las necesidades de entidades, que como las Siervas de Jesús o la Cocina Económica, necesitan ayuda todo el año, pero especialmente en estas fiestas navideñas para que todos puedan celebrarlas de la mejor manera posible, gracias a las aportaciones de socio y colaboradores.
Con todo nuestro entusiasmo os exponemos nuestros deseos esperando que sean bien acogidos por vosotros para que lleguen a todos aquellos que celebramos la fiesta de la Balesquida, no sólo el Martes de Campo, también a lo largo de todo el año con diferentes actos, para mantener, potenciar y no dejar que decaigan las FIESTAS DE LA BALESQUIDA.
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
EL 31 de diciembre se cumplirán 55 años del cierre del inolvidable café “Alvabusto». Un café a la antigua usanza con camareros uniformados, cómodos sofás, barra y taburetes, cosa inexistente en los viejos cafés, con lo cual su clientela no sólo era la segunda casa de profesores y alumnos (Carmen Ruiz Tilve) de la Universidad, también tenía una clientela que demandaba un servicio rápido, lo que sería una novedad en Oviedo.
El Alvabusto se inauguró en la calle San Francisco el 8 de septiembre de 1940. El nombre comercial respondía a una combinación de letras formadas por los apellidos de sus socios: AL, de Álvarez, VA, de Vallina (los dos hermanos) y BUSTO, cuñado de ellos. Siempre se distinguió por su clientela con tertulias y peñas de diversas profesiones. Si el día de su inauguración hubo cola para entrar, en Noche Vieja, su aforo era ocupado con cenas y reuniones exclusivamente de sus clientes habituales.
Bar Restaurante Alvabusto. Calle de San Francisco. Oviedo
Por aquel entonces las fiestas de Oviedo habían ido perdiendo fuerza y se limitaban poco más o menos a las barracas en el Campo de Maniobras, música en el Bombé, fuegos artificiales y poco más. Y de una de estas tertulias de amantes y animosos ovetenses surgió la idea de crear una sociedad de Festejos para la totalidad de los ovetenses y no sólo fiestas de cada barrio. Era el año 1947. Se pusieron manos a la obra y en un principio se llamó Sociedad Popular de Festejos que más tarde seria la SOF. Quedó constituida el 31 de octubre y su primer presidente fue D. José Cuesta. En su primer artículo decía así: «Con el objeto de proporcionar al vecindario de la ciudad de Oviedo unas fiestas de importancia, las fechas destinadas a la celebración de la Feria de la Ascensión, festividad de San Salvador, patrono de la ciudad, y San Mateo…” Finalmente se centró más en esta última. Tras una intensa propaganda se inscribieron 3902 socios que pagaban 2 pesetas al mes o 831 al año.
Cafetería Logos. Calle de San Francisco. Oviedo
El Alvabusto se mantuvo en auge durante más de 28 años, pero con la proliferación de cafeterías más modernas, poco a poco fue entrando en decadencia hasta su cierre el 31 de diciembre de 1968. En el mismo lugar se Instalaría poco tiempo después la cafetería Logos.
FUENTE: Luis Arrones Peón, «Hostelería del viejo Oviedo» Facebook Ismael Rey Facebook Adictos a Oviedo, Ramón Álvarez Borbolla El Comercio«
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
LOS ESCUDOS DE LAS VILLAS ASTURIANAS que están representados en la fachada de la Junta General del Principado y sobre una de las puertas de la comisaría de Policía tienen el símbolo de 1931, esto es, la corona republicana. Una corona mural con 4 torres, los cuarteles de Castilla, León, Aragón y Navarra. En la parte Inferior, la Granada, símbolo del antiguo reino nazarita. Todo ello flanqueado por las 2 columnas de Hércules, sin corona, y la leyenda “Plus Ultra» configuraban el escudo de la segunda República por un decreto de 27 de abril de 1931.
Las primeras coronas murales surgieron en 1869 tras el triunfo de la Gloriosa y el destronamiento de Isabel II. Es la Real Academia de la Historia la encargada del diseño, sustituyendo el símbolo de la corona real por la corona mural romana. Este escudo se mantuvo con ligeras variantes durante el reinado de Amadeo de Saboya y las dos repúblicas, como escudo nacional de España.
En 1938 se pone fin al escudo republicano sustituido por otro inspirado en la heráldica de los Reyes Católicos convirtiéndose en el escudo oficial del Estado. Se difundió con diferentes versiones simplificadas, pero manteniendo el cuartelado de 1868.