El 19 de octubre es una de las fechas más destacadas del calendario gastronómico ovetense. Su menú, de todos conocido, se compone de garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche.
En la sección «Oviedo en la solapa» ya hicimos mención al predicador británico George Borrow, conocido como «Jorgito el Inglés», que llegó a Oviedo el 27 de septiembre de 1837. Su estancia en la ciudad coincidió con el 19 de octubre y con los enfrentamientos entre carlistas e isabelinos.
Las tropas carlistas, dirigidas por el general Sanz, se encontraban a las puertas de Oviedo. La defensa de la ciudad estaba en manos de los liberales isabelinos, al mando del coronel Pardiñas.
Una canción popular recoge los hechos ocurridos durante un tiroteo de distracción entre ambos bandos en los Mesones de la Puerta Nueva:
«En la Puerta Nueva, junto a los Mesones,
allí perecieron Canella y Quiñones,
bravos campeones de la libertad».
El Ayuntamiento de Oviedo declaró el 19 de octubre «Día del Desarme».
«Oviedo en la solapa», de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
25 DE NOVIEMBRE, SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA, PATRONA DEL DISTRITO UNIVERSITARIO.
En el testamento de Fernando Valdés Salas (1568) se determina la fundación de una casa-colegio para la enseñanza de doncellas virtuosas. La fundación de las «Agustinas Recoletas» estaba dirigida a proteger y educar a niñas pobres y huérfanas bajo el patronato del rector de la Universidad. En los primeros estatutos se especifica todo el funcionamiento de la institución. La dirección del colegio, debido a las escasas rentas, corría a cargo de la maestra de las huérfanas, soltera o viuda, de menos de 35 años, de «buena vida y moralidad», de buenas costumbres y capacidad para llevar a cabo su cometido». A la vez era administradora. El resto del personal lo completaba un sacerdote, una sirvienta, un médico y un portero. Los horario y enseñanzas estaban estrictamente detallados: bordar, coser, hilar, doctrina religiosa, oración, comidas y recreo. Todas las internas procedían de familias sin recursos, hijas de vecinos de la Diócesis de Oviedo. Vestían uniforme de estameña y toca blanca. Condición necesaria para su admisión, además de la pobreza, era la orfandad, al menos de padre, e hijas legítimas o legitimadas por un posterior matrimonio de la madre. Para sufragar los gastos se recibían donaciones y con los trabajos de las internas a media ganancia con la maestra.
El colegio empezó a funcionar en la segunda mitad del XVII con el nombre de «Colegio de santa Catalina de Alejandría», en un edificio contiguo a la Universidad, del que sólo permanece la fachada como elemento original, con un pequeño escudo de la Universidad. En el interior están las oficinas del rectorado. En 1985 sirvió para rodar un set de televisión titulado «Segunda Enseñanza» bajo la dirección de Paco Marsó con el nombre de «Instituto Santullano».
Con el paso del tiempo se identificó como «las Catalinas» a las estudiantes del desaparecido Colegio Mayor Universitario de Santa Catalina de Alejandría, patrona de la Universidad, sito en la Avenida de Galicia hasta el curso 1984- 85.
COLEGIO MAYOR SANTA CATALINA. Año 1920 Avd. de Galicia
FUENTES: Disfruta Oviedo Facebook «El colegio de las huérfanas recoletas de la calle San Francisco» Uniovisitas, blogspot.com El colegio de niñas huérfanas recoletas LNE 9-12-2017 Books gogle.es Historia de la Universidad de Oviedo El Tesoro de Oviedo. Colegio de Sta. Catalina de Alejandría Luis Sela Sampil: «La Universidad» Fotos: Ministerio de Cultura. Biblioteca de Tomás Navarro Tomás. T Oviedo Facebook Alfredo Velázquez Bobes en el Grupo «Adictos a Oviedo» Facebook Arquitectura de Oviedo Blogspot
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
Con motivo de la entrega de los premios Princesa de Asturias 2022 en sucesivas solapas iremos destacando algunas curiosidades de la historia de las instituciones del Principado.
SOLAPA 1 LA MONARQUÍA ASTURIANA comienza en el año 718 en Covadonga con Pelayo, primer rey de los astures. Este acontecimiento da paso a una monarquía que a través de las diferentes dinastías reinantes llega hasta nuestros días, con las interrupciones originadas por deferentes acontecimientos de nuestra historia, que ahora no hacen al caso.
Don Pelayo. Luis de Madrazo.
Así pues la dinastía Astur iniciada por Pelayo en el siglo VIII se prolonga hasta principios del X cuando la corte se traslada a León. A partir de aquí comienza el reino de León y la dinastía astur-leonesa seguirá la Reconquista del territorio hispano dirigida por los monarcas de los diferentes reinos cristianos peninsulares derivados en parte de la línea astur-leonesa -castellana hasta 1492 con la toma de Granada y la unificación territorial.
La institución del Principado de Asturias la crea la dinastía de Trastámara que inicia Enrique II, hijo bastardo de Alfonso XI y Leonor de Guzmán. Sigue con la casa de Austria, iniciada por Carlos I. Con Felipe V, primer monarca borbónico, con Amado de Saboya y con los reyes carlistas, (mientras duró la guerra civil contra los isabelinos) los cuales reinaron durante un corto periodo de tiempo en Vasconia y Navarra.
Enrique II de Trastámara
La creación del Principado significaba en teoría un progreso para la región porque con ella se consideraba que el territorio astur era de realengo y no podía pertenecer a señoríos particulares. Pero las cosas no ocurrieron así y por diversos motivos, las tierras asturianas padecieron un proceso de señorialización con consecuencias negativas. En realidad en nuestra región este titulo fue mucho más honorífico que de efectividad jurisdicional.
FUENTES: LA NUEVA ESPAÑA 25-III-1986 LA NUEVA ESPAÑA, 3-V-2014, José Ignacio Gracia Noriega LA NUEVA ESPAÑA 4-XII-1988 y 2 -VIII -1989.Jesús Evaristo Casariego. Imagen de portada foliosdehistorias.com
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
La creación de la Universidad de Oviedo se debe a D. Fernando de Valdés Salas, cuya estatua preside el patio central del edificio. Fue arzobispo de Sevilla e Inquisidor general.
La institución académica nació bajo el patrocinio del Rey Felipe III. El edificio se inauguró el 21 de Septiembre de 1608, festividad de San Mateo. Los poyos, las cadenas y su amplia acera, conocida como «La pedrera» tienen una simbología, pues delimita el espacio universitario y representan el respeto a todo aquello que se decidía dentro del recinto universitario, lo que se llama «libertad de cátedra».
«La Pedrera» Universidad de Oviedo.
Los estudios iniciales fueron Artes, Cánones, Leyes y Teología. Andando el tiempo las enseñanzas fueron modificándose.
Hubo un tiempo, no tan lejano, en que en este «viejo caserón» de la calle San Francisco convivían 3 facultades: Químicas, Derecho y Filosofía y Letras. Las clases comenzaban a las 8 y media. Había profesores muy madrugadores como D. Francisco Abad. Otros como D. José Serrano preferían las últimas horas. De 11 y media a 12 y media salíamos «al recreo» alrededor de la estatua del fundador. Había quien prefería degustar una milhoja en el Rialto o tomar un vino en el Florida o en la Viuda de Basilio. Algún que otro susto nos dieron los químicos haciendo sus experimentos en los laboratorios. Juanín y Pacho daban la hora de puerta a puerta de cada aula. Pedregal y Tomás atendían celosamente la biblioteca de Letras.
Tuna Universitaria de Oviedo.
La tuna y el coro universitario animaban el ambiente estudiantil durante las festividades de los patronos de cada facultad: San Raimundo de Peñafort (Derecho), San Alberto Magno (Químicas) y San Isidoro (Letras). Santo Tomás, se celebraba entonces el 7 de Marzo y en el restaurante Alaska (bajos del Filarmónica) una comida de confraternidad reunía a profesores y alumnos. Al finalizar el curso académico, el «veraneo» en Monte la Reina esperaba a todos aquellos llamados a cumplir con sus obligaciones patrióticas
Este verdadero ambiente universitario del que salieron noviazgos y matrimonios empezó a decaer cuando la facultad de Químicas se trasladó a Llamaquique, Filosofía a la Plaza Feijoo y los estudiantes de Derecho pusieron el broche final a un tiempo que seguirá vivo en el recuerdo de todos los que lo disfrutamos.
Concierto de la Banda de Música Ciudad de Oviedo organizado por la Sociedad Protectora de la Balesquida en el Patio Histórico de la Universidad de Oviedo.
FUENTES: Vivencias de la autora Recuerdos de Oviedo: Alma Mater Luis Arias Argüelles Meres: Desde el Bajo Narcea
Imagen portada todocoleccion,net
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
Son los nombres del cementerio judío de Oviedo, que según documentos históricos estaba situado en el lugar que hoy ocupa el teatro Campoamor. Una placa colocada en un lateral del edificio atestigua que fue construido siglos más tarde sobre lo que había sido el cementerio judío. El texto escrito en castellano del SIGLO XV, reproduce un documento de compra venta fechado en 1503.
Los judíos llegaron a Asturias en el siglo XI, pero la comunidad ovetense surge en el siglo XIII durante el reinado de Fernando III el Santo que unió definitivamente las coronas de Castilla y León. Las ordenanzas marcaban el espacio que debía ocupar la judería, de la que no han quedado restos materiales. Las viviendas ocuparían más o menos desde Porlier, Cimadevilla, Salsipuedes, Calleja de los Huevos a Trascorrales y el cementerio fuera del recinto amurallado. La comunidad tenia dos sinagogas y un rabino. Ejercían profesiones liberales, oficios artesanales y préstamos, que era la actividad principal, pero con una serie de limitaciones como la prohibición de realizarla durante la noche. Se decía que las tijeras impresas en las banderas de la Cofradía de la Balesquida representaban el homenaje a los alfayates judíos. El obispo Gutierrez de Toledo dictó la pena de excomunión para todo aquel que participase en ritos judíos o conviviera con personas de distinta religión.
El Ayuntamiento de Oviedo ha señalizado mediante un mapa de esa época, ubicado en cruce de la Plaza Porlier con la calle Mendizábal, los emplazamientos que son mencionados en la documentación descubierta en los Archivos Municipales
Tras la expulsión decretada por los Reyes Católicos el Concejo se incautó del cementerio que quedó abandonado y ocupado por los vecinos que lo convirtieron en huerto, lo que originó pleitos entre ellos y el Ayuntamiento que reclamaba sus derechos.
Hasta el año 1968 no se reconoció en España la derogación del edicto de expulsión decretado por los Reyes Católicos.
El Teatro se inauguró en 1892 con el nombre del poeta naviego sugerido por Leopoldo Alas «Clarín», con una ópera del autor judío G. Meyerbe titulada los Hugonotes. ¡De los Hugonotes, 1892, a la Dama del Alba, 2022!
FUENTES: Sfarad.es Es.wikipedia El comercio.es El blogdeacevedo. blogpost:» La huerta de los judios» La vozdeasturia.es :» Cuando el Campoamor era un cementerio judío (12-12-1019) Imagen Comunidad Judia del Principado de Asturias https://sefarad-asturias.org/la-juderia-oviedo/
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida
Lo podemos contemplar en el campo de San Francisco. Perteneció a la primitiva iglesia románica de San Isidoro demolida a principios del siglo XX. Estaba situada en el lugar que hoy ocupa la Plaza del Paraguas y era una de las 3 parroquias más antiguas de Oviedo, detrás de la de San Tirso y San Juan. El derribo se debió al paulatino deterioro en que fue quedando, después de que por decisión del obispado, se trasladase la parroquia al lugar actual, en el año 1770. A partir de aquí, la vieja iglesia que era la parroquia a la que pertenecía el Consistorio quedó abandonada a su suerte y utilizada para diferentes usos que nada tuvieron que ver con el culto.
La actual iglesia del mismo nombre formó parte del conjunto del colegio de jesuitas de San Matías, asentado en el mercado cubierto del Fontán. El paraguas, situado en el solar que ocupó la primitiva iglesia de San Isidoro se inauguró el día de San Mateo de 1930 con el objetivo de dar cobijo a la lecheras que vendían allí su mercancía. El diseño se debe al ingeniero Ildefonso Sánchez del Río y su ubicación corresponde a la calle de San Isidoro, ya que el nombre de Plaza del Paraguas con que popularmente la conocemos, no está reconocido como tal en el callejero ovetense.
FUENTE: .-Carmen Ruiz Tilve. La Nueva España .-Cosas de la Plaza del Paraguas. La Nueva España, 18-V-2009 .-Plaza del Paraguas. Enciclopedia de Oviedo .-El comercio 5-6-2011 .-Ana Maria Herrero Montero: Archivo Municipal de Oviedo. Sanisidoroelreal.es-parroquia
Imágenes: .-El arco de San Isidoro de Oviedo. La destrucción del patrimonio monumental ovetense en el primer tercio del siglo XX. Parte I. Ana María Herrero Montero. Archivo Municipal de Oviedo. .-Desmonte de la Iglesia de San Isidoro. 1922. AMO, Colección Armán. P0114. .-Desmonte de la Iglesia de San Isidoro. 1922. Biblioteca de Asturias. Fondo Canella. Depósito de la familia Tolivar Alas.
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
La presencia de leones en el campo del arte aparece desde muy antiguo y se les considera como símbolo de protección. Este animal representa la fuerza, el buen gobierno, la valentía, etc… y la bola sobre la que apoya sus garras representa al mundo. Decora palacios, monumentos, plazas , fuentes y edificios públicos. Según la mitología egipcia el león es uno de los animales que simboliza el culto solar. Como signo del zodiaco representa al sol en su fase más calurosa (Julio y Agosto). En esta época del año las crecidas del Nilo inundan y fertilizan las tierras.
En Oviedo también encontramos esculturas urbanas de leones como elemento ornamental. El LEÓN DEL AYUNTAMIENTO, ubicado en la plaza de la Constitución como guardián del edificio, procede de una fuente situada en la misma plaza que por aquel entonces se denominaba Plaza Mayor, documentada desde el siglo XVI. Tenía 4 caños. A ella llegaba el agua de los manantiales del Naranco a través del acueducto de los Pilares. En el siglo XVIII se remodela y el Ayuntamiento encarga al escultor Antonio Fernández «Tonín» un león de mármol rematándola, para que diese categoría a la fuente situada en la Plaza más importante de la ciudad. La escultura se inauguró en 1804. La fuente fue demolida a mediados del XIX, quedando como único resto este león que hoy contemplamos «protegiendo» la entrada de la casa Consistorial.
Hay otro grupo escultórico con una pareja de leones ubicado en la Plaza de Castilla, en medio de los cuales está esculpido en piedra el escudo de Oviedo. Están realizados en bronce por el escultor Florencio Muñoz de Uribe. Se parecen a los del Congreso de los Diputados, pero de menor tamaño y sin apoyar sus garras en bolas. Fueron un regalo del gobierno militar de Asturias en 1970. El Ministerio del Ejército los cedió a la ciudad para que «sirvieran de ornamento» a la entrada de la autopista. Al año siguiente, siendo alcalde Manuel Álvarez Buylla el Ayuntamiento los colocó en su actual emplazamiento.
Leones Plaza de Castilla. Oviedo
FUENTES: La Voz de Asturias vivirasturias.com elhurgador Collettiovor lascrónicasdethot Adolfo Casa prima Collera: «Tiempo recordado, tiempo recobrado»Fotos: Wikipedia
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida
Su bolera fue escenario de importantes competiciones. Lo mismo ocurría con las partidas de rana o llave, con las veladas de boxeo y sus gallos pelearon con los mejores de la región. El hecho de tener tantas diversiones atrajo a su vez tertulias de jugadores de mus y peñas de aficionados a los bolos y sobre todo a los amantes de las peleas de gallos.
En el Ideal Rosales estuvo instalado el primer edificio social de la Federación Asturiana de Bolos y el domicilio social de la primera «Agrupación Ovetense de Ranas». A su vez, las competiciones de «llave» contaron con grandes figuras del momento.
Un atractivo dominguero eran los bailes. Las verbenas se celebraban más esporádicamente, pero ambientadas con profusa iluminación alimentada con farolillos de colores, lo propio de la época.
Desde 1924 y después de pasar muchas vicisitudes inherentes a los tiempos que le tocó vivir, cerró sus puertas el 13 de Junio, festividad de San Antonio.
Por aquel entonces la tecnología que impera hoy en todos los campos estaba a años luz, pero los ovetenses del pasado siglo no se aburrían, tenían un gran juego de diversiones para escoger, unas más propias del verano y otras del invierno, pero siempre «había diversiones en cartelera»
Una solapa de Carmen López Villaverde
FUENTE: Luis Arrones Peón «La hostelería del viejo Oviedo»
IMAGEN: Facebook T Oviedo. En la foto, donde está la ropa tendida, estaba ubicada la sidrería-bolera «IDEAL ROSALES»
Sobran los motivos para defender y apoyar la fiesta con más antigüedad de Oviedo. Asóciate por 10€ aquí» https://martesdecampo.es/asociate/
La celebración de la noche de San Juan, cargada de magia y simbolismo tiene raíces paganas, está ligada al culto al sol, al recogimiento de las cosechas y al encendido de hogueras que simbolizan un elemento purificador y con cuyo ritual se decía que se daba fuerza al Sol, renovaba las energías, posibilitaba las buenas cosechas, el amor verdadero, los embarazos y la prosperidad.
Sus orígenes son muy antiguos. Cuando los hombres se regían por el horario del sol se dieron cuenta de que el astro rey a lo largo del año perdía fuerza y los días se acortaban. Para no quedar a obscuras comenzaron a hacer rituales en la época en que el sol volvía a brillar con fuerza. Con la llegada del cristianismo, la noche de San Juan perdió su carácter mágico y adoptó un nuevo significado. Según los textos sagrados Zacarías, padre de San Juan, mandó encender una hoguera para avisar a los familiares del nacimiento de su hijo.
Esta fiesta, coincidente con el solsticio de verano se celebra en España, Portugal y otros países de Europa, sobre todo en los nórdicos. Sobre ella hay muchas Interpretaciones y debates según se refiera a la noche astronómica, que según el calendario gregoriano, el solsticio de verano en el hemisferio norte, ocurre entre el 21, y el 22 de Junio. Si se celebra con arreglo a la fiesta cristiana surge otra discrepancia sobre si la noche es la que transcurre entre el 23 y el 24 o si debe ser la noche del 24 cuando finaliza el día. Así que según estas Interpretaciones cada lugar la celebra a su entender. Pero todos comparten tradiciones y costumbres: hogueras en calles, plazas y playas porque el fuego además de un elemento purificador es también el triunfo de la luz sobre la obscuridad. Los rituales se apoyan en 3 elementos:
El fuego purificador saltando las llamas.
El agua proporciona salud y fertilidad saltando 9 olas de espalda.
Las hierbas medicinales como el tomillo y el romero, refuerzan sus propiedades curativas.
A nivel histórico este evento se ha celebrado en todas las culturas a lo largo del tiempo. Las tribus germanas y las celtas con danzas y cantos alrededor de la hoguera. En otros lugares bañándose en el río para atraer la lluvia al campo. Hay rituales y conjuros de todo tipo, para invocar la buena suerte, la salud… y además «quemar» todo aquello que se quiera dejar atrás.
En el territorio español es común el encendido de las hogueras y el salto a las mismas. En Asturias las hogueras se encienden en distintos lugares de las ciudades y pueblos y en las playas, acompañándose de festivales musicales y fuegos artificiales. ¡El triunfo de la luz sobre la obscuridad!
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida
Fue siempre una de las fiestas más importantes y solemnes de Oviedo, que congregaba a todos los vecinos y a las principales autoridades. En la organización de la procesión participaban activamente las cofradías gremiales que costeaban los gastos que se hacían en cera, danzas, gigantes y cabezudos y toros, pudiendo incurrir en multas si se negaban a ello. Esta tradición ovetense de la procesión del Corpus aparece ya documentada en el año 1500. Los numerosos gremios participaban en la comitiva con tareas asignadas. La Cofradía de los carniceros estaba obligada a aportar y conducir un toro enjaezado que guiaba la procesión y otras como la de los herreros, zapateros y peleteros se encargaban de las danzas. Pero no siempre hubo unanimidad entre el Cabildo y la Corporación de la ciudad respecto a la organización de la procesión. Así en el año 1807 el obispo Gregorio Hermida decide cambiar la disposición del desfile aumentando su comitiva para que llevaran en bandeja de plata sus ostentosas pertenencias, alusivas al rango que ostentaba, lo que originó un desencuentro al quedar el Ayuntamiento relegado a segunda fila. En 1816, otro obispo, Gregorio II Cerezuelo de la Fuente vuelve a aumentar la comitiva a su favor por lo que la Corporación decide no asistir a la tradicional procesión. Con el paso del tiempo las dos Instituciones firmaron las paces, estableciéndose la costumbre de que tras de los actos religiosos, procesión y misa de «postre», el Ayuntamiento y el Cabildo degustan fresas con nata en los salones de la Casa Consistorial.
FUENTES: Recordado tiempo recobrado por Adolfo Casaprima Collera Medievalista por Maria Álvarez Fernández
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.