TÍTULOS NOBILIARIOS DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
Con motivo de la celebración de los Premios Princesa de Asturias, dedicamos la edición de hoy de «Oviedo en la solapa» a los títulos nobiliarios del Principado de Asturias.
Si comparamos el número de títulos nobiliarios concedidos en Asturias por los reyes de España con los otorgados en otras provincias, podemos decir que la nuestra ha resultado especialmente favorecida. Por ello, mencionaremos solo algunos de ellos para no extendernos demasiado.
Los primeros títulos nobiliarios
El único título del reino de Castilla que se remonta a la Edad Media es el condado de San Antolín de Sotiello, en el concejo de Lena, concedido por el infante Enrique de Trastámara, futuro Enrique II, en 1354. «Hizo mención de las tierras del Condado de San Antolín de Sotiello».
Ya en la Edad Moderna, dos de las dignidades nobiliarias asturianas más antiguas son el condado de la Vega del Sella y el condado de Toreno, concedidos por Felipe V.
Uno de los condes de Toreno, José María Queipo de Llano, proclamó en Oviedo a Isabel II como reina tras la muerte de su padre, Fernando VII.
Quizás el monarca español que más títulos concedió haya sido Carlos II, conocido como «el Hechizado». Entre ellos figura el de Valdecarzana, cuyo titular, según el Catastro de Ensenada, fue el mayor poseedor de vasallos y cotos jurisdiccionales de Asturias.
Los títulos concedidos durante los siglos XVIII y XIX
Durante la guerra de Sucesión, el archiduque Carlos de Austria, contendiente de Felipe V, concedió varios títulos que, al no conseguir la Corona, no fueron reconocidos una vez finalizada la guerra.
Felipe V también concedió varios títulos, entre ellos el de Revillagigedo. Por su parte, Fernando VI creó el marquesado de Casa Tremañes, cuya denominación procede de la antigua parroquia del concejo de Gijón.
A su hermano de padre, Carlos III, se debe el marquesado del Real Transporte, otorgado al almirante Hevia, que mandaba la escuadra encargada de escoltarlo desde Nápoles hasta España para hacerse cargo de la Corona tras la muerte sin descendencia de Fernando VI.

Palacio del Marqués del Real Transporte.
Villaviciosa.
El condado de Agüera fue creado por Carlos IV para premiar los servicios prestados a la Corona, al igual que el ducado del Parque.
Durante el reinado de Fernando VII no se concedió en Asturias ningún título nobiliario. Sin embargo, las Cortes de Cádiz otorgaron en 1813 el título de marqués de la Concordia Española del Perú al virrey Abascal y Sousa, natural de Oviedo, en cuyo honor se colocó una lápida en la iglesia de la Corte.
Los títulos durante los reinados de Isabel II, Amadeo I y Alfonso XII
Isabel II recibió el sobrenombre de «la Dadivosa» por la creación de un gran número de títulos nobiliarios para asturianos, entre ellos el marquesado de Pidal.
También Amadeo de Saboya, a pesar de su breve reinado, concedió a asturianos los títulos de marqués de Muros, marqués de Teverga y vizconde de Tapia.
A Alfonso XII y a su viuda, María Cristina de Habsburgo, se debe un gran número de títulos, como los marquesados de la Vega de Anzo, San Juan de Nieva, Cienfuegos y la Rodriga, entre otros.

Monumento a José Tartiere Lenegre, Oviedo.
Wikipedia.
De Alfonso XIII a Juan Carlos I
Entre los títulos concedidos por Alfonso XIII figura el condado de Santa Bárbara de Lugones, otorgado a José Tartiere Lenegre, cuya estatua se encuentra a la entrada del Campo de San Francisco. También concedió la baronía de Grado.
En 1992, Juan Carlos I creó el condado de Latores para premiar los méritos acumulados por Sabino Fernández Campo al frente de la Casa Real. La denominación del título hace referencia a la parroquia de Latores, lugar natal de su titular.
La conservación de los títulos nobiliarios
Los títulos concedidos caducaban en muchas ocasiones por falta de pago, salvo que algún pariente, por lejano que fuese, sufragase los gastos correspondientes a los derechos hereditarios.
FUENTES:
ASTURIAS «Guía Monumental, Histórica, Artística, Industrial, Comercial y de Profesiones» Por Enrique Álvarez Suárez y Francisco María Gómez.
Imagen LNE
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.



CARMEN VILLAVERDE es una erudita y conoce la Hisroria mejor que nadie….ENHORABUENA y GRACIAS por compartirnos todo tu saber….siempre aprendiendo contigo