La Sociedad Protectora de la Balesquida celebra el próximo 15 de noviembre una nueva edición del tradicional Amagüestu en Oviedo, con castañas asadas, sidra del duernu y música asturiana.
La plaza de Porlier acogerá, de 10:30 a 14:00 horas, esta celebración popular que cada otoño nos invita a disfrutar de una de las tradiciones más arraigadas de Asturias.
Durante la mañana, los socios y socias podrán degustar castañas asadas y sidra del duernu, dos de los grandes protagonistas del amagüestu asturiano.
La jornada contará también con la actuación de la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, que pondrá música a esta cita con nuestras costumbres.
Información del Amagüestu 2026
Fecha: 15 de noviembre de 2026.
Horario: De 10:30 a 14:00 horas.
Lugar: Plaza de Porlier, Oviedo.
Organiza: Sociedad Protectora de la Balesquida.
Actuación: Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo.
Subvenciona: Ayuntamiento de Oviedo. Colaboran: Caja Rural de Asturias, Bebalia, Careaga Digital Impresores y Moscovitas de Rialto. Cartel oficial: Benja Viejo.
Con motivo de la celebración de los Premios Princesa de Asturias, dedicamos la edición de hoy de «Oviedo en la solapa» a los títulos nobiliarios del Principado de Asturias.
Si comparamos el número de títulos nobiliarios concedidos en Asturias por los reyes de España con los otorgados en otras provincias, podemos decir que la nuestra ha resultado especialmente favorecida. Por ello, mencionaremos solo algunos de ellos para no extendernos demasiado.
Los primeros títulos nobiliarios
El único título del reino de Castilla que se remonta a la Edad Media es el condado de San Antolín de Sotiello, en el concejo de Lena, concedido por el infante Enrique de Trastámara, futuro Enrique II, en 1354. «Hizo mención de las tierras del Condado de San Antolín de Sotiello».
Ya en la Edad Moderna, dos de las dignidades nobiliarias asturianas más antiguas son el condado de la Vega del Sella y el condado de Toreno, concedidos por Felipe V.
Uno de los condes de Toreno, José María Queipo de Llano, proclamó en Oviedo a Isabel II como reina tras la muerte de su padre, Fernando VII.
Quizás el monarca español que más títulos concedió haya sido Carlos II, conocido como «el Hechizado». Entre ellos figura el de Valdecarzana, cuyo titular, según el Catastro de Ensenada, fue el mayor poseedor de vasallos y cotos jurisdiccionales de Asturias.
Los títulos concedidos durante los siglos XVIII y XIX
Durante la guerra de Sucesión, el archiduque Carlos de Austria, contendiente de Felipe V, concedió varios títulos que, al no conseguir la Corona, no fueron reconocidos una vez finalizada la guerra.
Felipe V también concedió varios títulos, entre ellos el de Revillagigedo. Por su parte, Fernando VI creó el marquesado de Casa Tremañes, cuya denominación procede de la antigua parroquia del concejo de Gijón.
A su hermano de padre, Carlos III, se debe el marquesado del Real Transporte, otorgado al almirante Hevia, que mandaba la escuadra encargada de escoltarlo desde Nápoles hasta España para hacerse cargo de la Corona tras la muerte sin descendencia de Fernando VI.
Palacio del Marqués del Real Transporte. Villaviciosa.
El condado de Agüera fue creado por Carlos IV para premiar los servicios prestados a la Corona, al igual que el ducado del Parque.
Durante el reinado de Fernando VII no se concedió en Asturias ningún título nobiliario. Sin embargo, las Cortes de Cádiz otorgaron en 1813 el título de marqués de la Concordia Española del Perú al virrey Abascal y Sousa, natural de Oviedo, en cuyo honor se colocó una lápida en la iglesia de la Corte.
Los títulos durante los reinados de Isabel II, Amadeo I y Alfonso XII
Isabel II recibió el sobrenombre de «la Dadivosa» por la creación de un gran número de títulos nobiliarios para asturianos, entre ellos el marquesado de Pidal.
También Amadeo de Saboya, a pesar de su breve reinado, concedió a asturianos los títulos de marqués de Muros, marqués de Teverga y vizconde de Tapia.
A Alfonso XII y a su viuda, María Cristina de Habsburgo, se debe un gran número de títulos, como los marquesados de la Vega de Anzo, San Juan de Nieva, Cienfuegos y la Rodriga, entre otros.
Monumento a José Tartiere Lenegre, Oviedo. Wikipedia.
De Alfonso XIII a Juan Carlos I
Entre los títulos concedidos por Alfonso XIII figura el condado de Santa Bárbara de Lugones, otorgado a José Tartiere Lenegre, cuya estatua se encuentra a la entrada del Campo de San Francisco. También concedió la baronía de Grado.
En 1992, Juan Carlos I creó el condado de Latores para premiar los méritos acumulados por Sabino Fernández Campo al frente de la Casa Real. La denominación del título hace referencia a la parroquia de Latores, lugar natal de su titular.
La conservación de los títulos nobiliarios
Los títulos concedidos caducaban en muchas ocasiones por falta de pago, salvo que algún pariente, por lejano que fuese, sufragase los gastos correspondientes a los derechos hereditarios.
FUENTES: ASTURIAS «Guía Monumental, Histórica, Artística, Industrial, Comercial y de Profesiones» Por Enrique Álvarez Suárez y Francisco María Gómez. Imagen LNE
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
El 19 de octubre es una de las fechas más destacadas del calendario gastronómico ovetense. Su menú, de todos conocido, se compone de garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche.
En la sección «Oviedo en la solapa» ya hicimos mención al predicador británico George Borrow, conocido como «Jorgito el Inglés», que llegó a Oviedo el 27 de septiembre de 1837. Su estancia en la ciudad coincidió con el 19 de octubre y con los enfrentamientos entre carlistas e isabelinos.
Las tropas carlistas, dirigidas por el general Sanz, se encontraban a las puertas de Oviedo. La defensa de la ciudad estaba en manos de los liberales isabelinos, al mando del coronel Pardiñas.
Una canción popular recoge los hechos ocurridos durante un tiroteo de distracción entre ambos bandos en los Mesones de la Puerta Nueva:
«En la Puerta Nueva, junto a los Mesones,
allí perecieron Canella y Quiñones,
bravos campeones de la libertad».
El Ayuntamiento de Oviedo declaró el 19 de octubre «Día del Desarme».
«Oviedo en la solapa», de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
La rivalidad futbolística entre ambas ciudades es anterior a 1926. El Real Stadium Club Ovetense, uno de los equipos que darían origen al Real Oviedo, ya competía contra el Sporting de Gijón en el Campeonato de Asturias.
En 1923, ambos conjuntos tuvieron que disputar un partido de desempate en el campo madrileño de O’Donnell para decidir el título regional. En Oviedo, los aficionados esperaban en las calles del centro las noticias que llegaban por teléfono. Finalmente, el Sporting ganó por 3-1. Fuente
El 25 de enero de 1925, el Stadium se proclamó campeón de Asturias tras vencer al Sporting por 3-1 en el campo de Vetusta, en Fozaneldi. Más de 8.000 espectadores abarrotaron el recinto y se organizaron trenes especiales desde Gijón para trasladar a los aficionados. Fuente
El 26 de marzo de 1926 nació el Real Oviedo, fruto de la unión del Stadium y el Deportivo Ovetense.
El primer derbi del nuevo club se disputó el 5 de diciembre de 1926 en El Molinón. Aquel día se inauguraron una grada de general y la emblemática puerta de entrada del estadio gijonés. El Sporting ganó por 2-1, con goles de Bango y Loredo, mientras que Servando marcó para los carbayones. Fuente
En la temporada 1928-29 llegó el primer derbi de Segunda División disputado en Oviedo, con victoria azul por 6-2. En Primera División, el primer enfrentamiento entre ambos en la capital asturiana se celebró en la campaña 1944-45 y terminó con triunfo oviedista por 2-1. Fuente
Una rivalidad que comenzó antes del nacimiento del Real Oviedo y que forma parte de la historia deportiva de nuestra ciudad.
FUENTES .-J. R. Rodríguez. Casi cien años de máxima rivalidad en el Principado. Diario AS, 7 de septiembre de 2024. .-Consejo de Historia del Real Oviedo. Real Oviedo y Real Sporting jugarán su partido número 119. .-Consejo de Historia del Real Oviedo. 100 años del campeonato de Asturias del Stadium. .-Real Oviedo. Los orígenes (1900-1926). .-Fuente de la imagen: Fotogalería: un derbi asturiano ‘vintage’
Desde finales del siglo XIX existieron en Oviedo tranvías de tracción animal. Hacia 1891 se fundó la Compañía de Tranvías de Oviedo, promovida por el indiano Manuel Cuesta Barredo. En 1895 fue absorbida por la Compañía de los Ferrocarriles de Asturias.
A partir de las ocho de la mañana, durante doce horas al día, un carro tirado por mulas llamado «rippert» hacía el trayecto entre el Ayuntamiento y la Estación del Norte, con paradas en Jesús, Fruela y Uría. Estos vehículos estaban fabricados en Inglaterra, tenían pasillos corridos y plataformas abiertas en los extremos. Fue el primer transporte público.
El tranvía a su paso por la plaza del Ayuntamiento de Oviedo. La Voz de Asturias.
Más tarde, ya en pleno siglo XX, se inauguró el tranvía eléctrico el 30 de abril de 1922, con tres líneas, 18 coches de 1,60 metros de ancho y 30 asientos, seis remolques y ocho jardineras. El billete costaba 15 céntimos de peseta por trayecto y viajero.
La línea 1, de color rojo, unía la plaza del Ayuntamiento con Lugones; la 2, verde, iba de Buenavista a Colloto, y en el Campo de los Patos se le unía la jardinera; la línea 3, azul, iba desde San Lázaro hasta La Argañosa.
La línea 2 del tranvía de Oviedo, que hacía el trayecto entre Colloto y Buenavista, en una imagen de los años 30 del siglo XX. La Voz de Asturias
Pero no todo fueron alegrías con la llegada del nuevo transporte público, porque la inauguración del tranvía eléctrico comenzó con mal pie.
Entró en funcionamiento el 2 de mayo con un terrible accidente de la línea 2. Cuando bajaba de Buenavista a Colloto y tomaba la pendiente de la calle de Toreno, alcanzó una velocidad excesiva, bien por un fallo de frenos o por una mala maniobra del conductor. Descarriló en Uría y volcó.
El accidente ocasionó siete muertos y decenas de heridos, un suceso que conmocionó a los ovetenses.
En sus años de andadura sufrió muchos problemas técnicos, aunque sin consecuencias graves. Los vagones descarrilaban con frecuencia, las vías estaban en malas condiciones, los coches causaban desperfectos en las calles y la velocidad era lenta: una hora se tardaba en hacer el recorrido de Colloto a Buenavista.
El negocio no fue próspero y, tras 34 años de actividad, el tranvía fue sustituido por el autobús.
La primera línea que desapareció fue la de San Lázaro-La Argañosa, seguida de la línea 2 y, el 2 de septiembre de 1956, la línea 1.
El 1 de marzo de 1956 había entrado en servicio la primera línea de autobuses, desde Colloto hasta la plaza de Toros.
El último tranvía que circuló por Oviedo, en la calle Uría y durante el año 1956. Esta línea convivió con los modernos autobuses que lo sustituyeron. La Voz de Asturias
Perfecto, Gema. Al final de la solapa, tal como aparecen en el artículo original:
La Sociedad Protectora de La Balesquida, entidad que desde 1930 protege y organiza el tradicional Martes de Campo de Oviedo, atiende al público en su oficina de la Plaza de la Constitución.
Las personas asociadas y quienes deseen conocer nuestra actividad, solicitar información o incorporarse a la Sociedad pueden dirigirse a nuestra oficina en el siguiente horario:
Horario de atención
De lunes a viernes, de 10:00 a 13:00 h, excepto durante los meses de julio y agosto.
Dónde estamos
Plaza de la Constitución, Oficina de Información y Turismo, 3.ª planta. Oviedo.
Las populares fiestas ovetenses no están dedicadas al patrono de la ciudad, como erróneamente se cree, sino que tienen su origen en la concesión del jubileo de la Santa Cruz que en el siglo XV concedió a la ciudad el papa Eugenio IV.
El jubileo comenzaba y comienza el 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz, y finalizaba como fiesta grande el 21, día en que la Iglesia conmemora la festividad del evangelista Mateo.
Estas populares fiestas ovetenses tienen un día especial al que le dedicamos una solapa (América en Asturias), pudiendo afirmarse que es ahora el festejo más llamativo.
Los actos religiosos del día grande se celebran en la Catedral con una misa en honor del santo.
Además, ese día se expone al público una de las hidrias de las bodas de Caná, donde, según la tradición, Jesús convirtió el agua en vino. Y también, según la tradición carbayona, el agua de esta tinaja tiene propiedades salutíferas.
Es un día que se pueden visitar los tesoros de nuestra basílica: el sarcófago ITACIUS (comentado en una solapa anterior), en la capilla del Rey Casto, la capilla de Santa Eulalia de Mérida, patrona de Oviedo, y, sobre todo, el acto de la bendición con el Santo Sudario, depositado en la Cámara Santa y que solamente se expone al pueblo tres días al año: Viernes Santo, 14 de septiembre, día del comienzo del jubileo, y el 21 de septiembre, día en que finaliza.
Otra costumbre típica de este día de San Mateo es la venta de «paxarines» en el atrio de la Catedral.
Son unas figuras que se venden como amuleto, protectoras contra rayos y truenos. Están realizadas con miga de pan, huevo y teñidas con azafrán. A partir del año 2000 se les puso una cinta de color azul, que es el de la bandera de Oviedo.
Venta de Paxarines en la Catedral de Oviedo
Cumplan con el ritual para mantener vivas las tradiciones de nuestra tierra y llévense a casa «les paxarines» 2025 y acuérdense de sustituirlas por las del 2026 para mantener viva esta tradición, cuya historia se remonta al siglo XVII, cuando se encontraron tres figuritas en una peana de la Catedral y fue entonces cuando se comenzaron a fabricar.
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de la Balesquida.
Cartel Fiestas de San Mateo 1949 con PaxarinesPaxarines en el atrio de la Catedral de Oviedo 2019
Fuentes consultadas
Wikipedia.
Barceló.
Leyendes Asturianes.
Alberto Polledo, «Paxarines de San Mateo. Una tradición a recuperar», Oviedo en la solapa.
Original Poster Barcelona, «Oviedo 1949. Fiestas de San Mateo».
Mucho antes de los grandes espectáculos pirotécnicos actuales, los ovetenses ya disfrutaban de fuegos artificiales, globos aerostáticos y otras diversiones populares durante las fiestas de San Mateo. Los antiguos programas conservados en el Archivo Municipal permiten descubrir cómo celebraba Oviedo la llegada del otoño.
Así se divertía Oviedo en el siglo XIX
La historia de San Mateo está estrechamente ligada a la de la propia ciudad. Aunque sus celebraciones se remontan varios siglos atrás, el documento más antiguo que conserva el Archivo Municipal sobre su organización data de 1862. Se trata de un aviso del alcalde, fechado el 11 de septiembre, que anunciaba los festejos de los días 20 y 21.
Pocos años después, la programación ya se extendía durante tres jornadas y se anunciaba mediante carteles que llegaban a alcanzar los tres metros de altura.
Los bailes, los fuegos artificiales, las exhibiciones de globos aerostáticos y los novedosos velocípedos formaban parte de las diversiones de aquel Oviedo de finales del siglo XIX. También se perseguían ya los populares paxarines de San Mateo.
San Mateo, en la memoria de Carmen Ruiz-Tilve
La cronista oficial de Oviedo, Carmen Ruiz-Tilve, socia de honor de la Sociedad Protectora de la Balesquida desde 2016, recordaba en un reportaje publicado por La Voz de Asturias cómo las bandas de música y las fiestas populares animaban el entorno de la Fuentona del Campo San Francisco.
Ruiz-Tilve explicaba que tanto la duración como el programa de los festejos cambiaban considerablemente de un año a otro, dependiendo de la voluntad y de los recursos económicos de quienes gobernaban el Ayuntamiento.
Entre los acontecimientos destacados de aquel periodo figura la inauguración del Teatro Campoamor, en 1892, coincidiendo con las fiestas de San Mateo. Un ejemplo de cómo las celebraciones acompañaban también los grandes acontecimientos de la ciudad.
Una tradición que permanece
Hoy, los fuegos artificiales siguen siendo una de las citas más esperadas de San Mateo. Cambian los escenarios, las técnicas y las formas de celebrar, pero permanece la costumbre de reunirse para contemplar el espectáculo.
Una tradición que, generación tras generación, sigue iluminando el cielo y la memoria de Oviedo.
Fuentes consultadas
Álvarez, Raúl (15 de septiembre de 2018). «De la Perdonanza a los chiringuitos». La Voz de Asturias. Reportaje sobre la evolución histórica de las fiestas de San Mateo, con declaraciones de Carmen Ruiz-Tilve y referencias a la documentación conservada en el Archivo Municipal de Oviedo. Consultar el reportaje original
Real Asociación Española de Cronistas Oficiales (2016). Noticia sobre el nombramiento de Carmen Ruiz-Tilve como socia de honor de la Sociedad Protectora de la Balesquida. Consultar la noticia
Las tradiciones de Oviedo también necesitan de ti.
Desde 1930, la Sociedad Protectora de la Balesquida trabaja para recuperar y mantener viva la fiesta del Martes de Campo, una tradición con siglos de historia que forma parte de la identidad de Oviedo.
La puerta de la Perdonanza se llama así porque a todo peregrino que entre por ella y se arrodille a los pies de la estatua románica del Salvador, entre los días 14 y 21 de septiembre, cumpliendo los requisitos de confesión y comunión, se le concede indulgencia plenaria.
Por ella entraban los peregrinos que venían a la ciudad por el Camino del Norte. Una vez pasada la puerta de la Noceda, una de las puertas de la muralla, próxima al convento benedictino de San Pelayo, seguían la calle San Vicente. Llegaban a la Corrada del Obispo y entraban en la Catedral precisamente por la puerta de la Perdonanza.
También los peregrinos que venían de la Meseta entraban por la llamada Puerta Nueva. A través de Cimadevilla, la Rúa y Platerías, por el Tránsito de Santa Bárbara, llegaban a ella.
Esta puerta está abierta sobre el muro y comunica el Tránsito de Santa Bárbara con un pasadizo que desemboca en el brazo meridional del crucero. Es la más próxima al altar mayor.
Desde 1438, la Catedral cuenta con su propio jubileo, conocido como el de la Santa Cruz. Esta fiesta de la Perdonanza era todo un acontecimiento en la ciudad en el siglo XVI.
Es bien conocido el dicho de que «quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado, pero no al Señor».
En 1862, el cartel de las fiestas de San Mateo anunciaba dos días de festejos. «Desde entonces hasta hoy, la historia de San Mateo y la Perdonanza ha tenido mucho recorrido».
En 1966, la Asociación de Amigos de la Catedral decidió sustituir la antigua puerta de madera por otra nueva. Para el diseño eligió al arquitecto Efrén García Fernández y, para esculpir las hojas de bronce, al dominico fray Miguel Iubertegui Eras.
Una solapa de Carmen López Villaverde, directiva de la Sociedad Protectora de La Balesquida.
La oficina permanecerá cerrada al público hasta el 7 de septiembre (2026), ya que durante estas semanas estaremos dedicados a la preparación de la fiesta del Amagüestu y a labores de organización interna de la oficina.
Para cualquier consulta, seguimos disponibles a través de teléfono o WhatsApp en el 684 60 92 21.
Agradecemos vuestra comprensión y os atenderemos encantados por estas vías mientras retomamos la atención presencial.