Oviedo en la solapa.
¿Sabías que el Hospicio de Oviedo, actual Hotel de La Reconquista, además de ser centro de acogida, se realizaban trabajos de manufacturas a modo de talleres de enseñanza de diferentes oficios?
¿Sabías que el Hospicio de Oviedo, actual Hotel de La Reconquista, además de ser centro de acogida, se realizaban trabajos de manufacturas a modo de talleres de enseñanza de diferentes oficios?
¿Sabías que en Oviedo además del actual mercado cubierto del Fontán y el que estuvo en su momento dedicado a la venta de pescado en Trascorrales, existió otro mercado cubierto llamado del Progreso?Leer más
A lo largo de la Historia se celebraron en Oviedo los enlaces y acontecimientos reales con variedad de festejos y actos benéficos.
El 23 de Enero de 1878 se casó en la basílica de Atocha Alfonso XII con su prima María de las Mercedes. En Oviedo los fastos con pasacalles, teatro, fuegos artificiales y un Te Deum en la Catedral, duraron tres días. El regidor ovetense era en ese momento D.José Longoria Carbajal, a quien los ovetenses, con su habitual sorna, apodaron; el Barón de Villafría. La Audiencia, la Diputación la Universidad y el Ayuntamiento repartieron también comida gratuita y colaboraron con las familias más necesitadas.
Imagen cortesía del Ayuntamiento de Oviedo. Don José Longoria González Carbajal, 1827-1910.
EL ESPOLÓN
Tras la lectura obligada de La Regenta, escasos serán los ovetenses que no identifiquen el Espolón con el Paseo de los Curas, situado entre la calle Santa Susana y el Bombé. Me temo que, ante la escasez de sotanas, es uno de los nombres que estamos relegando al olvido y es una pena. Del Espolón decía Clarín: “Es un paseo estrecho, sin árboles, abrigado de los vientos del Nordeste, que son los más fríos en Vetusta; y no tenía el Espolón mas adorno, ni atractivo, a no ser el sol, que, como lo hubiera toda la tarde, calentaba aquel lugar triste”. Si bien, los conciertos y el bullicio que reinaba en el cercano «Paseo Grande» atraía a los curas,“ que son listos, con pretexto de la soledad y el retiro han cogido, allá en tiempos de la sopa boba, el mejor sitio de recreo”. Espacio en el que ya no se pasea, ni se luce el manteo o la teja, ni frecuentan personas enlutadas. Nada es igual, pero, por favor, no olvidemos el origen de su nombre. Sí recordar que “cuando un forastero llegaba a Oviedo se le enseñaba la torre de la catedral, el Paseo de Verano y, si era posible, la sobrina de las de Ozores”.
HAZTE SOCIO por 10€ al año aquí
Sociedad Protectora de La Balesquida
Plaza del Ayuntamiento de Oviedo, Oficina de Turismo, 2ª planta.
Estaremos encantados de atenderte
Lunes-Viernes: 10:00h – 13:00h
Fines de semana: Cerrado
El Instituto de Puericultura, más conocido como La Gota de Leche, fue otro edificio emblemático de Oviedo, situado en la calle General Elorza.
La Gota de Leche se estableció aquí en 1933. Todos los servicios que se prestaban estaban íntimamente relacionados con la población infantil y con la Escuela Nacional. El Centro lo dirigía D. Manuel Estrada, médico natural de Proaza que ejercía la profesión en Oviedo.
A su sostenimiento contribuian, el Ayuntamiento , la Diputación Provincial, la Institución de
Protección a la Infancia y donaciones particulares. La primera aportación recibida procedía de
la Tómbola Pro-Infancia de las fiestas de San Mateo junto con un préstamo del Monte de Piedad.
De sus prestaciones se beneficiaron unas 50 familias. Los servicios ofrecidos eran, La Gota de
Leche, la Casa Cuna, la Guardería de Preescolar, Policlinica, Maternidad, Protección Prenatal
y Cursillos a maestras, niñeras y puericultoras.
Imagen de TOviedo
Desde tiempos ancestrales existe la costumbre de regalar juguetes a los niños en épocas navideñas. Entre nosotros los regalos de Navidad los traen los Reyes Magos la noche del 5 al 6 de Enero. Se mencionan en el Evangelio de San Mateo sin dar un número exacto. Prevaleció el número de 3 quizás porque el relato bíblico menciona 3 regalos:oro, incienso y mirra.
En honor de ellos el obispo de la ciudad de Colonia edificó un sencillo templo que en 1218 se convirtió en la Catedral de Colonia, uno de los templos más preciados de la arquitectura gótica.
Decían, y con razón, que año de nieves año de bienes; una bendición para los cultivos y una necesidad cubierta los doce meses del año en Oviedo.Leer más
Pregúntenle a La Maternidad (La Gorda, La Muyerona) de Fernando Botero, instalada en la plaza de la Escandalera, si el nombre del lugar se debe a que a su sombra se halla cometido algún hecho escandaloso.Leer más
Sí, justo a lo que les suena el título y hasta huele mal. Fue a comienzos del siglo XVI cuando el regimiento, a la vista de que las calles de Oviedo estaban muy sucias, manda pregonar que ninguno pequeño, ni grande, no sea osado de sentarse a hacer sus necesidades en las calles públicas, por donde caminan las gentes, y cada uno, en su casa, castigue a hijos y criados que lo hicieren. Por cada vez que algún niño, o niña, o mozo, o moza o cualquier otra persona de la casa fuese pillado en tal acto, será multado con diez maravedís. Como por la noche esa asquerosa evacuación podía quedar impune, ordena a todos los vecinos que, una vez amanecido, barran su parte correspondiente y limpien las suciedades, siempre antes de que suene la campana de Prima de la Iglesia Mayor. Además, prohíbe echar bacinadas de orines podres y otras porquerías a la calle. ni de noche ni de día. Ya saben, cuando escuchaban el famoso ¡Agua va! Tenían que ponerse a resguardo. Penosos tiempos para la higiene.
Imagen: «Agua va» Ángel Lizcano Monedero.
Aquí una, otra más allá, varias repartidas al pie del tronco; ahora piso aquel erizo y recojo una grande… Quién no ha penetrado en un bosque mixto y se ha tropezado con el árbol mágico de nuestros bosques, el mismo que tanto juego da a pequeños y mayores, refugio de Busgosos.
Hace miles de años que habita entre nosotros, no solo por su excelente madera, más que nada por ser el pan de los pobres, que tanta hambruna evitó a través de los siglos. La mayoría de los frutos, manzana, pera, ciruela… son aburridos.El castaño
Recolectar, comer y poco más. La castaña, en cambio, siempre nos divierte. Recogerlas y adivinarlas entre el follaje, a ver quién paña más en menos tiempo, darles un tajo con la navaja, preparar en el lugar adecuado unas buenas brasas con alguna llama, porque las castañas se comen en amagüestu, regando el gaznate con sidra del duernu. Qué curioso, en tiempos pretéritos se celebraba el “magüestu” de difuntos. Se comían las castañas recién sacadas del fuego, una vez hartos, las que sobraban las extendían por el suelo y decían: “Estes, pa que las coman los muertos”, y, con las mismas, cada mochuelo a su olivo, cada uno a su casa.
Sociedad Protectora de La Balesquida
Plaza de la Constitución nº4 -2ª planta
(Oficina de Turismo)
33009, Oviedo
984 281 135 – 684 609 221
labalesquida@telecable.es
Horario
Estaremos encantados de atenderte de lunes a viernes en horario de 10:00h a 13:00h
Fines de semana: Cerrado
Asóciate (10€ al año) pinchando AQUÍ
